Recorrer Sepúlveda de día es una maravilla, hacerlo al caer el sol es una experiencia única.

Se trata de una ruta en la que vosotros junto con Sepúlveda sois los protagonistas. Una ruta en la que no hay un recorrido marcado porque la idea es que vosotros vayáis construyendo vuestro recorrido nocturno por la localidad. Eso sí, os recomendamos subir hasta lo más alto y descender y volver a subir y a bajar, mientras vais disfrutando de cada rincón, callejuela, placita, mirador… Y es que la luz que pinta Sepúlveda y sus edificios durante la noche nos permite sumergirnos en una Sepúlveda diferente, poética, enigmática, bella, de película...

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