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Publicado: 08 Octubre 2026
- El otoño convierte a Sepúlveda en uno de los destinos turísticos por excelencia.
- Historia, arte, cultura, gastronomía y naturaleza se entremezclan para ofrecer al visitante experiencias únicas.
Si septiembre simboliza la vuelta al cole y el día a día, octubre significa comenzar a viajar de nuevo, hacer escapadas, salir a divertirse con familiares y amigos, empaparse de la historia que guardan las pequeñas poblaciones, sentarse a la mesa a degustar platos típicos, admirar los rincones que esconde el mundo rural a fuego lento, vivir su cultura, disfrutar de las diferentes actividades que ofrecen las empresas del lugar, sumergirse en la naturaleza y respirar vida.
Puerta de entrada al parque natural de las hoces del río Duratón, Sepúlveda ofrece al visitante ese contacto con la naturaleza y los colores que todos buscamos en estas fechas. Recorrer las diferentes sendas, contemplar el buitre leonado y admirar las hoces desde preciosos lugares como el mirador de la Virgen de la Peña, el de Lope Tablada o el de la puerta de la Fuerza es un privilegio que esta población ofrece. Uno de los senderos más singulares de Sepúlveda y el parque natural es la llamada “senda de los dos ríos”, una senda circular de 5 km en la que naturaleza, historia y arte permiten al viajero vivir una experiencia única.















