Desde hace casi quinientos años, Corpus Christi es, en la provincia de Segovia, una de las festividades más importantes de la Iglesia Católica.

Un documento fechado en 1607 que se conserva en el Archivo Histórico Provincial de Segovia revela que el día de Corpus Christi de ese año las campanas de las iglesias despertaron a los segovianos a las cuatro de la madrugada, anunciando la eucaristía que iba a celebrarse a continuación en la Catedral y tras la cual tendría lugar la procesión. Aunque el paso de los siglos ha ido variando las costumbres, todavía hoy se pueden encontrar en la provincia huellas de aquellos ritos primitivos. Es el caso de Sepúlveda, donde cada domingo del Corpus, las campanas de la iglesia románica de El Salvador comienzan a escucharse muy temprano, a las 6:45 horas.

En Sepúlveda la fiesta de Corpus Christi  se celebra en la actualidad con un ceremonial  que siguen,  desde 1539,  las cofradías sacramentales que se unieron a la fundada en la Iglesia de Santa María Sopra Minerva de Roma y que no difiere mucho de lo que se hacía siglos antes. Sin embargo, y por lo que cuenta Pedro Carrillo de Huete en la “Crónica del Halconero de Juan II”, en 1434 ya se hacían procesiones en Sepúlveda. El 21 de mayo de ese año, el rey Juan II, padre de Isabel la Católica, celebró el Corpus en Sepúlveda. La procesión  en la que participó el rey Juan II y sus caballeros sería parecida a la que nos muestra una pintura del  retablo de San Miguel (Círculo de Juan de la Abadía, s. XV. Museo Diocesano de Lérida). En ella se puede ver la custodia, semejante a la de Sepúlveda, llevada bajo palio por los habitantes de la ciudad vestidos con sus ropas más ricas y a los clérigos llevando capas pluviales bordadas y guarnecidas de pasamanería dorada. Les precede una cruz procesional tal y como sigue siendo habitual en el ceremonial actual.

Sepúlveda estaría adornada con los arcos de flores que se hacían, y  se siguen haciendo,  muestra de respeto y de alegría por la presencia en sus calles de un personaje extraordinario y que servían, tanto para recibir al rey, como para el paso del “Corpus Christi” por las calles. Hemos de imaginar su paso por la calle principal que pasaba por delante de la iglesia de Santiago o la que iba a Santa María.


Video sobre la fiesta del Corpus Christi en Sepúlveda:

 

 

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