Cada 5 enero, en torno a las 18:30 horas, niños y mayores comienzan a congregarse en la Plaza de España para esperar a la Cabalgata de Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente.

Para hacer más llevadera la espera, los niños del colegio de Sepúlveda escenifican un Belén Viviente, desde la salida de José y María de Nazaret, hasta el nacimiento de Jesús en el portal de Belén.

Los villancicos que ambientan la escena dejan paso al sonido de la sirena de la Guardia Civil que anuncia que los Reyes Magos están entrando en la plaza. El confeti y las serpentinas acompañan la llegada de la comitiva real. Tras el coche de la Guardia Civil, las majorettes, la Agrupación Musical de Sepúlveda y la estrella de Oriente. A continuación, empieza el desfile de las reales carrozas. Abre el cortejo el Cartero Real, que unos días antes ha pasado por Sepúlveda para recoger las cartas. Detrás, los más esperados, los tres Reyes Magos. Como no podía ser de otra manera, primero Melchor, seguido de Gaspar y con Baltasar cerrando la comitiva. Los tres acompañados de sus correspondientes pajes. Las tres carrozas van magníficamente escoltadas por la guardia hebrea.

Les sigue el camión de los regalos: cientos de paquetes que los Reyes repartirán durante la noche se acumulan en el camión del ayuntamiento. Y tras él, los muñecos que hacen las delicias de los más pequeños. Están los de siempre: Mickey, Minnie, Pluto… Y los de ahora: Hello Kitty, Pocoyó, Bob Esponja… ¡No falta ninguno!

Actúan, con gran profesionalidad, las majorettes acompañadas por la música, siempre vibrante, de la Agrupación Musical de Sepúlveda. Y llega de nuevo toda la comitiva a la plaza. Sus majestades se bajan de sus carrozas para adorar al Niño Dios. Desde ahí, se dirigen, perfectamente escoltados por la guardia hebrea, hasta el castillo, donde son recibidos por las autoridades locales y desde donde saludarán a todos los presentes

 

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